martes, 12 de noviembre de 2019

Más allá de ser una simple monja

El 12 de noviembre de 1648 nacería una mujer que sin duda en época revoluciono el modo en que era vista una mujer Sor Juana Ines de la Cruz conocida,nombre completo Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana  desde mi punto de vista general conocida por estar en el billete de 200 pesos en nuestro país y también como la décima musa. Nacida en San Miguel de Nepantla actualmente ciudad de México, nacida en la época del virreinato.

Pintura de Sor Juana a los 15 años 


Contemporánea de  Juan Ruiz de Alarcón y Carlos de Siguenza y Góngora, puesto en duda si en verdad nació en esa fecha, la la religiosa novohispana  a sido reconocida como una de las figuras más relevantes en las letras  en el siglo XVII; amante del saber y el conocimiento algunas citas dicen que aprendió a muy temprana edad a leer y a escribir a grado de ponerla como un niña prodigio, sacrificando su juventud y libertad.

FAMILIA.
Sus padres Pedro Manuel de Abaje  y Machuca de origen vasco , y su madre Isabel Ramírez de Santillana criolla de nacimiento sus padres eran de Andalucía; sobre ellos hay poca información pero hay cierta información sobre quizás entre las más relevantes son que ellos nunca se casaron, que su padre poseía titulo de capitán y que con madre a parte de ella tuvo otras dos hijas una de ellas llamada Josefa y la otra Maria, cuando este decide alejase de su familia su madre toma la decisión de irse a donde vivía su padre. Pedro Ramirez el nombre de su abuelo materno y Beatriz Rendón. Su madre al quedar sola se volvió a casar con otro capitán llamado  Diego Ruiz Lozano.

parte de su crecimiento la paso mucho tiempo en la haciendo de sus abuelos que eran agricultores y que fue ahí donde ella aprendió náhuatl  con los esclavos que tenia su abuelo y es donde nace amor por aprender más cosa ya que inicio el gusto por la lectura donde su abuelo poseía una pequeña biblioteca. 

Hacienda   Panoaya en Amecamec adonde sor Juana crecio
¿casarse o no casarse esa es la cuestión?
Cuando muere su abuelo ella tiene que trasladarse a la capital donde según es enviada con su hermana o tía  Maria  Ramirez que estaba casada con Juan de Mata 1 donde le enseña las labores de la época y es donde recibe sus primeras lecciones de gramática de latín 2  por parte del bachiller de Martín Olivas donde vivió ocho años con ella. Queda al parecer que versión es la verdadera. en aquella época como mujer era el casarse y formar un hogar o irse al convento, siendo una mujer adelantada en su tiempo decidió irse al convento ya que su pasión por aprender era mucha y ya que dicho esto por que las mujeres en aquella época no podía entra a la universidad, también hay un relato donde se cuenta que ella se disfrazaba de hombre para poder entrar a la universidad  esto en realidad es falso ya que solo usaba como chantaje para su mama.

Primero ingreso a  Orden de las Carmelitas, pero como eran muy estrictos y deside salirse de ahí ya que realmente no era muy devota que digamos,solo duro tres meses en el convento; ella se interno ahí para no tener que lidiar con  el dilema de casarse y poder seguir con sus estudios pero más que nada seguir conociendo cosas nuevas. 

Orden de las Carmelitas 


El 4 de agosto de 1667 ella entra al convento de San Jerónimo, donde no eran muy estrictos y podía llevar acabo todo lo antes mencionado; tenía una celda de dos pisos, una biblioteca con más de 4,000 libros, sirvientas, podía estudiar, leer, recibir visitas y celebrar tertulias,se cree que cuando se integro a este convento ella ya tenia 21 años de edad.

convento de San Jerónimo


Relación con los virreyes.
Juana Inés tenía 16 años cuando llegaron a México el nuevo virrey, don Sebastián de Toledo, y su esposa, Leonor María Carreto, marquesa de Mancera a quien la inteligencia, la apostura y, probablemente, también el desamparo de la joven, impresionaron favorablemente. Volviéndose sus padrinos que le abrieron paso a la corte de la nueva España.Convirtiéndose en dama de honor de la esposa del virrey.

Retrato de los virreyes, Sebastian y Leonor
 el siguiente virrey con quien llego a tratar fue Tomas de la Cerda y Aragon  y su esposa Maria Luisa Manrique de Lara y Gonzaga para esto a ella  se le encomendó la confección del arco triunfal que adornaría la entrada de los virreyes a la capital, para lo que escribió su famoso Neptuno alegórico, la esposa del virrey era muy cercana a ella a su termino de mandato se llevo los escritos de ella donde mando a imprimirlos en España sin duda alguna se beneficio mucho de los virreyes ya que le brindaron mucha protección 

Cuestionada por interesarse en cosas mundanas y no ser tan devota como otros querían que fuera aunque sin prestar mucha atención ella continuo con sus estudios, tuvo muchos problemas por esas acciones ya que como decían podría sacar más provecho de las cosas divinas; cuestionándose con ello acerca de la educación de la mujer en esa época con el que tuvo más detalles fue con el  jesuita portugués António Vieira, ya que este dio un sermón del cual para sor Juana no fue de su agrado, así fue su lucha hasta que se le  prohibió escribir y aun en sus últimos años de vida quisieron que ella se deshiciera de su biblioteca, artículos musicales y científicos en su muerte ella pidió a un amigo suyo  Francisco de Aguiar lo dono a el para que lo vendiera y se lo diera a los pobres.


Obras.
 Esta mujer fue una escritora prominente escribió obras de teatro, poemas, sonetos y e incluso obras de comedia en su época como por ejemplo Los empeños de una casa y Amor es más laberinto, escrita junto con Juan de Guevara, inclusive se le atribuye que la autoria  de un posible final a La  segunda celestina.


El Divino Narciso es otra de sus obras es una obra teatral en un acto cuyo propósito es exponer argumentos religiosos, una obra que se le conocía en su época como auto sacramentales, A partir de una loa introductoria en donde se hace una analogía entre la antropofagia ritual prehispánica y la eucaristía católica.


Publicada en Sevilla dentro del Segundo volumen (1692), la obra está inspirada en El divino Orfeo del dramaturgo español Pedro Calderón de la Barca. Aunque El divino Narciso pueda resultar una obra difícil para el lector contemporáneo por los temas abordados la belleza poética de sus versos hace de esta obra una de las cumbres de la poesía de  de sor Juana.

El cetro de José no se sabe la fecha publicada  de esta obra, tiene o guarda cierta similitud con el divino narciso, nacida o inspirada que utiliza la América Precolombina  para hacer un relato bíblico y mitológico y aborda temas como el sacrificio de humano.

Poemas   
ahora presentaremos algunos poemas que escribió sor Juana  en su época como escritora.
Amor empieza por desasosiego
Amor empieza por desasosiego,
solicitud, ardores y desvelos;
crece con riesgos, lances y recelos;
susténtase de llantos y de ruego.
Doctrínanle tibiezas y despego,
conserva el ser entre engañosos velos,
hasta que con agravios o con celos
apaga con sus lágrimas su fuego.
Su principio, su medio y fin es éste:
¿pues por qué, Alcino, sientes el desvío
de Celia, que otro tiempo bien te quiso?
¿Qué razón hay de que dolor te cueste?
Pues no te engañó amor, Alcino mío,
sino que llegó el término preciso.



Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
como en tu rostro y en tus acciones vía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba;

y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía,
pues entre el llanto que el dolor vertía,
el corazón deshecho destilaba.

Baste ya de rigores, mi bien, baste,
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste

con sombras necias, con indicios vanos:
pues ya en líquido humor viste y tocaste


mi corazón deshecho entre tus manos



Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
como en tu rostro y en tus acciones vía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba;

y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía,
pues entre el llanto que el dolor vertía,
el corazón deshecho destilaba.

Baste ya de rigores, mi bien, baste,
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste

con sombras necias, con indicios vanos:
pues ya en líquido humor viste y tocaste


mi corazón deshecho entre tus manos.
Sin más espero te halla servido este articulo para tu trabajo o simple curiosidad.

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